
La crisis de SanCor sumó un nuevo capítulo. Mientras avanza el proceso judicial para vender los activos de la histórica cooperativa láctea, un grupo de acreedores, productores tamberos y representantes de distintos sectores de la región lanzó una ofensiva legal para intentar frenar el remate de las plantas industriales y evitar lo que consideran el desguace definitivo de una de las empresas más emblemáticas de la lechería argentina.
Acreedores buscan detener la venta de los activos
El denominado Consorcio de Acreedores de SanCor presentó una medida cautelar para suspender el proceso de licitación y remate de las seis plantas industriales y las marcas comerciales de la cooperativa. Además, impulsó recursos judiciales ante la Cámara de Apelaciones de Rafaela al considerar que existieron irregularidades durante el proceso que derivó en la quiebra.
Según los representantes del sector, la Justicia habría rechazado el tratamiento de una propuesta de salvataje apenas minutos antes de decretar la quiebra, impidiendo que se analizara una alternativa para mantener la actividad productiva.
El plan que intenta salvar a SanCor
La propuesta impulsada por los acreedores se conoce como «Plan 51/49». La iniciativa busca crear una nueva sociedad con participación de capitales privados y de los propios acreedores locales para sostener la producción, preservar las plantas y proteger los puestos de trabajo.
Los impulsores aseguran que cuentan con respaldo de municipios, productores tamberos y cámaras comerciales de la región, que ven con preocupación el impacto económico y social que podría generar el cierre definitivo de la empresa.
Sospechas por incendios en la planta de Sunchales
En medio del conflicto, también surgieron denuncias vinculadas a los incendios ocurridos recientemente en la planta de Sunchales. Los acreedores solicitaron una investigación exhaustiva debido a sospechas de que los siniestros podrían haber sido provocados para reducir el valor de los activos de la empresa antes de una eventual venta.
Aunque la investigación continúa, el planteo suma tensión a una situación que ya es extremadamente delicada para trabajadores, proveedores y productores vinculados a la cooperativa.
La Justicia ya puso precio a las plantas y las marcas
Mientras se desarrollan estas presentaciones judiciales, la Justicia santafesina avanzó con el proceso de venta de los bienes de SanCor. La base fijada para la licitación asciende a 52,1 millones de dólares e incluye seis plantas industriales ubicadas en Santa Fe y Córdoba, además de todas las marcas y activos intangibles de la compañía.
La deuda total de la cooperativa ronda los 120 millones de dólares, una cifra que refleja la magnitud de la crisis que atraviesa una empresa que durante décadas fue símbolo de la industria láctea nacional.
Un futuro incierto para una empresa histórica
La situación de SanCor genera preocupación en toda la cuenca lechera argentina. Más allá de la disputa judicial, lo que está en juego son cientos de puestos de trabajo, la actividad de numerosos productores tamberos y el impacto económico sobre varias localidades de Santa Fe y Córdoba.
Por ahora, la decisión final quedará en manos de la Justicia. Mientras tanto, acreedores y trabajadores continúan intentando evitar que una de las marcas más reconocidas del país termine siendo liquidada definitivamente.








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