
En una entrevista exclusiva con Vanguardia FM, el presidente comunal Juan Pablo Ruiz rompió el silencio sobre la crítica situación financiera de la localidad. Un reclamo judicial de $48 millones del Fiscal de Estado, Domingo Rondina, y un desfasaje operativo sin precedentes marcan el presente de la gestión.
PUERTO GABOTO. – La realidad económica de Puerto Gaboto ha llegado a un punto de tensión máxima. Juan Pablo Ruiz, titular de la comuna, detalló en los micrófonos de Arriba Gaboto el complejo escenario que combina juicios de gestiones pasadas con una crisis nacional que golpea directamente los servicios básicos del pueblo.
El «Fantasma» de los honorarios: un juicio de $48 millones
El dato más alarmante es la reciente notificación judicial por un monto superior a los 48 millones de pesos. El reclamo es impulsado por Domingo Rondina, actual Fiscal de Estado de la provincia, por honorarios profesionales correspondientes a su labor como abogado de la gestión de Sandra Aguirre entre 2015 y 2017.
“Es una situación que genera impotencia. Es una deuda de hace casi diez años por decisiones políticas de otra administración”, disparó Ruiz. El mandatario recordó que en aquel entonces, Rondina intervino en litigios contra vecinos de la propia localidad: “Tengo que pagar a un profesional que fue en contra de los intereses de los vecinos de Gaboto; esa es la parte más triste”.
Ante la magnitud del monto, Ruiz aseguró que no se quedarán de brazos cruzados: “Vamos a defender los intereses de la comuna y, si es necesario, llegaremos a la Corte Suprema”.
Una ecuación imposible: salarios vs. coparticipación
El desequilibrio financiero se traduce en números rojos difíciles de remontar. Ruiz graficó la «sábana corta» con una comparación directa: la comuna necesita 70 millones de pesos mensuales para cubrir la masa salarial (tras los aumentos paritarios de FESTRAM), pero recibe apenas 43 millones por coparticipación provincial.
A esto se suma:
- Aumento del combustible: Un incremento del 51,6% entre enero y abril, lo que duplicó el gasto operativo para mantener los vehículos en marcha.
- Caída de la recaudación: Muchos vecinos, ante la crisis, priorizan el alimento familiar sobre las tasas municipales. “El vecino elige comer, y es una realidad que no podemos ignorar”, afirmó.
- Costos de insumos: Hoy, un solo equipo de ripio cuesta 2,3 millones de pesos. Arreglar una sola cuadra requiere al menos dos equipos, lo que obliga a la gestión a «elegir qué atender primero».
Decisiones difíciles y transparencia
La falta de liquidez obligó a tomar medidas drásticas, como la suspensión temporal de 35 empleados eventuales. Ruiz calificó la decisión como «dolorosa pero inevitable» para garantizar el pago de sueldos al personal de planta y los servicios mínimos.
Respecto a rumores sobre cheques rechazados, el presidente comunal fue tajante: “Hubo un desfasaje, pero cada cheque emitido está respaldado por una factura y una prestación de servicio. No hay nada irregular, hay una situación económica asfixiante”. Además, destacó la implementación de un nuevo sistema contable auditable para garantizar que cada peso que entra y sale de la comuna sea rastreable.
Mirando al futuro: Los 500 años y el Agua Potable
A pesar del vendaval, la gestión no detiene proyectos estratégicos:
- Agua Potable: Se avanza en las conexiones domiciliarias. En mayo comenzarán las mediciones con beneficios del 50% de descuento para jubilados y pensionados.
- Camino a los 500 años: Se proyecta una agenda cultural para los festejos de los 499 años (7, 8 y 9 de junio), con una mirada inclusiva hacia los pueblos originarios y gestiones iniciadas ante el Consulado de España.
- Barrio Sur: Ruiz aclaró que el espacio del Refugio de Inundados no fue desalojado, sino que no se renovó el convenio con Educación debido a la falta de inversión provincial en el edificio, el cual será recuperado como salón de usos múltiples para la comunidad.








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