
Un operativo de control de alcoholemia en la localidad santafesina de Pueblo Esther terminó de manera insólita durante la madrugada de este lunes, con dos personas detenidas luego de un episodio de tensión con efectivos policiales.
Según informaron fuentes policiales, el hecho ocurrió cerca de la medianoche en el cruce de la ruta provincial 21 y las vías del ferrocarril, donde agentes realizaban controles vehiculares de rutina. Allí interceptaron un automóvil conducido por un hombre de 54 años que, tras un primer examen con alómetro, arrojó resultado positivo de alcoholemia.
Se negó a repetir el test y quisieron secuestrar el auto
De acuerdo al reporte oficial, luego del primer control positivo, el conductor se negó a realizar un segundo examen con alcoholímetro. Ante esta situación, los efectivos decidieron remitir el vehículo al corralón comunal.
Sin embargo, el procedimiento comenzó a complicarse cuando el hombre y su acompañante, una mujer de 59 años, reaccionaron con enojo frente a la decisión policial.
Patadas al patrullero y resistencia a la autoridad
La tensión escaló cuando llegó la grúa para trasladar el vehículo. Según denunciaron los efectivos, la mujer comenzó a patear uno de los patrulleros mientras interfería en el operativo. Como consecuencia, fue reducida y esposada en el lugar.
Por su parte, el conductor también fue demorado acusado de resistencia a la autoridad y agresiones contra el personal policial.
Ambos fueron trasladados primero a un centro de salud local para realizarles controles médicos y luego quedaron alojados en la subcomisaría 15ª de Pueblo Esther, a disposición de la Justicia provincial.
Un operativo de rutina que terminó con detenidos
Lo que comenzó como un control de tránsito habitual terminó derivando en un procedimiento policial con dos personas arrestadas, daños a un móvil oficial y actuaciones judiciales en marcha.
Las autoridades ahora investigan las responsabilidades de cada uno de los involucrados en el incidente ocurrido sobre la ruta provincial 21, en una madrugada marcada por el alcohol, los disturbios y la intervención policial.








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