
El Laboratorio de Biotecnología del Acuario del Río Paraná y el Instituto Nacional de Limnología iniciaron una investigación para definir una especie poco común en nuestras costas. En diálogo con Vanguardia FM, el experto Fabio Baena explicó por qué la colaboración de los pescadores locales es clave para la ciencia.
En las últimas horas, una búsqueda poco habitual comenzó a circular en los grupos de pescadores y redes sociales de la región: se busca al «Patí de aletas negras». No es el patí común que todos conocemos, sino un ejemplar que, aunque habita nuestras aguas, todavía no tiene un nombre científico definido ni una categoría clara en los registros biológicos.
En una entrevista exclusiva con «EL POLLO» Attorresi, en Vanguardia FM 101.7, el especialista y conocedor del Río Paraná, Fabio Baena, dio detalles sobre este «bichito» que despierta la curiosidad de los investigadores.
Un patí que no es como los demás
Según explicó Baena, se trata de una especie morfológicamente muy similar al patí tradicional, pero con rasgos distintivos que lo hacen único. «Es un animal un poco más grisáceo y tiene las aletas curiosamente negras. Algunos lo llaman ‘Patí Monja’ o ‘Patí Canal’ en los concursos de pesca», señaló el experto.
Una de las características más curiosas para identificarlo es su bigote: a diferencia de la mayoría de los bagres, que poseen barbillones redondos, el patí de aletas negras tiene los bigotes chatos. Además, no posee las clásicas «chuzas» (espinas) en las aletas, lo que facilita su manipulación pero complica su clasificación.
La ciencia busca respuestas: ¿Por qué es importante?
Actualmente, el Laboratorio de Biotecnología del Acuario de Rosario y el Instituto Nacional de Limnología (INL) de Santa Fe trabajan en conjunto para realizar estudios genéticos sobre estos ejemplares.
«Al no estar registrado con un nombre definido, no se puede incluir en las normativas de pesca ni regular su extracción. Es fundamental determinar si es una especie en riesgo o simplemente poco frecuente», advirtió Baena durante la nota en la RADIO DE GABOTO.
Aunque en nuestra zona suelen pescarse ejemplares jóvenes de unos 30 centímetros, se sabe que en el norte del país pueden superar los 6 o 7 kilos, lo que aumenta el interés por entender su comportamiento migratorio y presencia en el Paraná y el Coronda.
Cómo colaborar con la investigación
La respuesta de la comunidad ya empezó a dar frutos. Recientemente, se reportó la captura de un ejemplar en la zona del Monumento a la Bandera en Rosario, el cual ya se encuentra congelado y en tránsito hacia el laboratorio. Sin embargo, los científicos necesitan al menos cinco ejemplares para garantizar que los resultados genéticos sean precisos y evitar errores de muestreo.
Si pescás uno, seguí estos pasos:
- Identificalo: Buscá las aletas negras y los bigotes chatos.
- Conservalo: No lo limpies. Congelalo inmediatamente para preservar el material genético.
- Contactate: Comunicate con el Acuario de Rosario o a través de las redes sociales de Fabio Baena o al CEL: 341 693 18 42 , para coordinar el retiro del ejemplar.








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