
El Gobierno de Santa Fe avanza con la firma de los decretos que oficializarán el aumento salarial para los trabajadores estatales. En el caso de los docentes, la suba no será producto de un acuerdo paritario sino de una decisión unilateral del Ejecutivo, luego de que cuatro de los siete gremios involucrados rechazaran la propuesta oficial.
El Gobierno de Maximiliano Pullaro confirmó que es inminente la firma de los decretos que formalizarán el incremento salarial correspondiente al segundo semestre de 2026 para la administración central, salud y educación.
Mientras que UPCN, ATE y Amra aceptaron la oferta presentada por la Provincia, los gremios docentes Amsafé, Sadop y UDA, junto con Siprus en el sector de la salud, rechazaron la propuesta salarial.
Pese a ello, el Ejecutivo decidió avanzar igualmente y aplicar el aumento mediante decreto, una decisión que reabre el conflicto con los trabajadores estatales y vuelve a poner en discusión el verdadero alcance de las negociaciones paritarias en Santa Fe.
No hubo acuerdo paritario para los docentes
Desde el Gobierno sostienen que el incremento debe alcanzar también a los docentes porque la oferta económica fue idéntica a la aceptada por otros sectores del Estado.
Sin embargo, el dato central es otro: los gremios que representan a la mayoría de los docentes rechazaron formalmente la propuesta, por lo que el incremento no surge de un acuerdo entre las partes sino de una decisión administrativa del Poder Ejecutivo.
La diferencia no es menor.
Una paritaria implica negociación y consenso entre el Estado y los representantes de los trabajadores. Cuando una propuesta es rechazada y posteriormente aplicada por decreto, deja de existir un acuerdo paritario y pasa a tratarse de una decisión unilateral del Gobierno.
Cuatro gremios rechazaron la oferta
El escenario que dejó la negociación es claro.
Aceptaron la propuesta:
- UPCN
- ATE
- Amra
Rechazaron la oferta:
- Amsafé
- Sadop
- UDA
- Siprus
Es decir, la mayoría de las organizaciones sindicales que participaron de la negociación no acompañó la oferta salarial, aunque el Ejecutivo decidió implementarla igualmente.
El Gobierno defendió la decisión
La vocera provincial, Virginia Coudannes, aseguró que las paritarias continúan siendo una herramienta institucional importante y sostuvo que debía aplicarse el mismo criterio para todos los trabajadores estatales.
Según explicó, el Gobierno considera que los docentes no pueden quedar sin aumento mientras otros sectores sí perciben la recomposición.
Además, afirmó que la propuesta representa una mejora promedio del 15% entre julio y diciembre y permitiría cerrar 2026 con un incremento acumulado cercano al 49%.
Los gremios docentes cuestionan esos números y sostienen que el impacto real sobre el salario de bolsillo es considerablemente menor, razón por la cual rechazaron la oferta durante la negociación.
Un conflicto que vuelve a tensar la relación con los docentes
Tras el rechazo de la propuesta, los sindicatos docentes anunciaron medidas de fuerza y denunciaron que el Gobierno provincial volvió a cerrar la discusión salarial sin alcanzar un consenso.
El secretario general de Amsafé, Rodrigo Alonso, incluso manifestó que la relación con el Ejecutivo provincial se encuentra «quebrada», mientras que desde la Casa Gris aseguran que mantienen abiertos los canales institucionales con todos los gremios.
Democracia, diálogo y una decisión que genera cuestionamientos
El Gobierno provincial suele reivindicar la figura del Brigadier Estanislao López como símbolo del federalismo y la defensa de las instituciones democráticas santafesinas.
Sin embargo, la decisión de imponer por decreto una oferta rechazada por la mayoría de los gremios participantes vuelve a instalar un debate inevitable: ¿qué sentido tiene una negociación paritaria si el resultado puede ser reemplazado por una decisión unilateral del Ejecutivo?
La discusión excede el porcentaje de aumento.
También interpela el funcionamiento del diálogo entre el Estado y los trabajadores, el valor de la negociación colectiva y el lugar que ocupan las organizaciones sindicales cuando la mayoría expresa su rechazo.
Mientras el Gobierno sostiene que garantiza una recomposición salarial, los gremios afirman que la medida consolida salarios que consideran insuficientes frente al costo de vida y denuncian que el decreto reemplaza el consenso por la imposición.
Ese contraste explica por qué el conflicto está lejos de terminar. Porque cuando una paritaria concluye sin acuerdo y la respuesta oficial es un decreto, el debate deja de ser únicamente salarial y pasa a involucrar la calidad del diálogo institucional entre el Gobierno y quienes representan a miles de trabajadores santafesinos.








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