
Los trabajadores aceiteros iniciaron un paro nacional por tiempo indeterminado luego del fracaso de las negociaciones salariales con las cámaras empresarias del sector. La medida de fuerza impactó de lleno en las plantas industriales y terminales portuarias del Gran Rosario, uno de los principales polos exportadores de granos y derivados del mundo.
La huelga fue lanzada de manera conjunta por la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso (FTCIODyARA) y el Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros (SOEA) de San Lorenzo, en medio de una creciente tensión con el Gobierno nacional y las empresas cerealeras.
Los gremios rechazaron la oferta empresarial
Desde el sector sindical calificaron como “vergonzosa” la propuesta salarial presentada por las patronales, que incluía un 0% de aumento para mayo y actualizaciones posteriores atadas a la inflación.
Los dirigentes aceiteros sostienen que el salario mínimo del sector debería ubicarse en torno a los 2,8 millones de pesos para cubrir el costo real de vida de una familia trabajadora. Además, denunciaron que las grandes exportadoras incrementaron sus ganancias tras la reducción de retenciones impulsada por el Gobierno nacional.
“Las patronales obtuvieron ganancias millonarias y no ofrecen ni un peso de aumento”, señalaron desde el gremio tras anunciar el inicio de la huelga.
El conflicto golpea a los puertos del Gran Rosario
La medida de fuerza afectó el funcionamiento de terminales y plantas aceiteras del cordón industrial santafesino, especialmente en la región del Gran Rosario, donde se concentra gran parte de las exportaciones agroindustriales argentinas.
Desde el sector empresario advirtieron que el paro podría provocar fuertes pérdidas económicas, afectar el ingreso de divisas y paralizar la logística vinculada al agro.
La Cámara de la Industria Aceitera (CIARA) calificó el reclamo salarial como “desorbitante” y sostuvo que los trabajadores aceiteros ya perciben salarios muy superiores al promedio del empleo privado registrado en Argentina.
El Gobierno dictó la conciliación obligatoria
Frente a la escalada del conflicto, el Ministerio de Capital Humano dictó la conciliación obligatoria por 15 días y ordenó suspender inmediatamente las medidas de fuerza.
La resolución obliga a los sindicatos a levantar el paro y retomar las actividades normales mientras continúan las negociaciones salariales. Además, se fijó una nueva audiencia entre las partes para intentar destrabar el conflicto.
Aceiteros endurece su postura frente al Gobierno
El conflicto salarial se da en un contexto de fuerte tensión política entre el gremio aceitero y el Gobierno de Javier Milei. Desde el sindicato vienen cuestionando duramente la reforma laboral impulsada por el oficialismo y advirtieron que podrían avanzar con nuevas medidas de fuerza nacionales.
El secretario general de la Federación Aceitera, Daniel Yofra, había adelantado meses atrás que el gremio enfrentaría con huelgas cualquier intento de avanzar sobre derechos laborales. “Hay que salir a luchar”, sostuvo el dirigente sindical al reclamar un plan de lucha nacional.
Mientras tanto, el conflicto sigue generando preocupación en toda la cadena agroexportadora y mantiene en alerta a trabajadores, empresas y al Gobierno nacional por el impacto económico que podría profundizarse en plena cosecha gruesa.








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